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Día 1 de 7

Venid a mí

Mateo 11:25-30

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado a los niños.

26 Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.

27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Reina-Valera 1909

Para pensarlo

«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.» Jesús no puso condiciones para esa invitación. No dijo que vinieran cuando estuvieran mejor, ni solo los que hubieran cumplido. Dijo todos los cansados y cargados, tal como están.

Lo que ofrece no es una vida sin trabajo. Habla de un yugo, la pieza de madera con que se unía a dos animales para tirar juntos de la carga: «Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». Llevar su yugo es no cargar a solas, y aprender su ritmo, que es manso.

Y añade: «hallaréis descanso para vuestras almas». No solo para el cuerpo. Hay un cansancio del alma que no se quita durmiendo: el de vivir con exigencia constante, sin derecho a fallar. Jesús se presenta como alguien que no exige así.

Hoy no tienes que llegar con energía. Puedes llegar con tu carga y quedarte un momento.

¿Qué parte de tu cansancio es del cuerpo, y qué parte es del alma?

Una oración

Señor Jesús, vengo con mi cansancio y mi carga, sin esperar a sentirme mejor. Enséñame tu ritmo manso. No quiero seguir cargando a solas. Dame descanso para el cuerpo y para el alma. Amén.

Para hoy: Antes de seguir con lo pendiente, siéntate cinco minutos sin hacer nada. Solo respira y repite: «Venid a mí».

Día 2: Reposad un poco

Si lo que lees hoy toca algo que pesa mucho, no tienes que cargarlo a solas. Ver con quién puedo hablar.

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