Personajes de la Biblia que sintieron lo mismo
Elías, Ana, David, Pedro y 51 más: qué sintieron, cómo salieron y qué versículos acompañan hoy a quien vive algo parecido.
- Elías (1 Reyes 19): agotamiento, miedo y ganas de rendirse
- Gedeón (Jueces 6): inseguridad y sensación de no ser suficiente
- David (Salmos 42; Salmos 34): tristeza, angustia y culpa
- Ana (1 Samuel 1): tristeza profunda y burla ajena
- Noemí (Rut 1): duelo y amargura
- José (Génesis 37-50): rechazo, abandono y resentimiento
- Agar (Génesis 16): soledad y sentirse invisible
- Moisés (Éxodo 4; Éxodo 18; Números 20): inseguridad, saturación e ira
- Jonás (Jonás 4): enojo con dios y con la vida
- Habacuc (Habacuc 1 y 3): indignación ante la injusticia
- Pedro (Lucas 22; Juan 21): culpa, vergüenza y sentirse indigno
- El hijo pródigo (Lucas 15): arrepentimiento y sentirse indigno
- Marta (Lucas 10): sobrecarga, afán y resentimiento
- Tomás (Juan 20): duda
- Juan el Bautista (Mateo 11): duda y desorientación
- Abraham (Génesis 12; Hebreos 11): incertidumbre
- Los discípulos en la tempestad (Marcos 4): pánico
- Daniel (Daniel 6): miedo enfrentado con rutina
- Pablo (2 Corintios 4; 2 Timoteo 4): desgaste y sentirse solo
- Pablo y Silas (Hechos 16): gozo en circunstancias adversas
- El leproso que volvió (Lucas 17): gratitud
- María (Lucas 1): gozo en medio de lo incierto
- Jeremías (Lamentaciones 3): esperanza en medio del lamento
- Los de Emaús (Lucas 24): decepción
- Nehemías (Nehemías 1-6): ánimo y determinación
- Ester (Ester 4): miedo ante una decisión grande
- Josué (Josué 1): miedo ante una tarea demasiado grande
- La viuda de Sarepta (1 Reyes 17:8-16): preocupación por el pan de mañana
- Ezequías (Isaías 38; 2 Reyes 20:1-6): angustia ante una mala noticia
- Josafat (2 Crónicas 20:1-22): pánico ante lo que no se puede controlar
- Timoteo (1 Timoteo 4:12; 2 Timoteo 1:4-7): inseguridad por ser joven y tímido
- María Magdalena (Juan 20:11-18): tristeza que no deja ver
- David en Siclag (1 Samuel 30:1-8): desánimo cuando todo se derrumba
- El Predicador (Eclesiastés 1-3; 12): vacío en medio de la abundancia
- La samaritana (Juan 4:5-30): vergüenza y una sed que nada calmaba
- Marta y María, ante la tumba de Lázaro (Juan 11:17-44): duelo y la pregunta de por qué
- Los desterrados en Babilonia (Salmos 137; Jeremías 29): nostalgia de un hogar perdido
- Lea (Génesis 29:31-35): rechazo de quien debía amarla
- Job (Job 2; Job 16; Job 42): dolor que nadie supo entender
- La mujer que tocó el manto (Marcos 5:25-34): años de sufrir sin que nadie la viera
- Bartimeo (Marcos 10:46-52): ser ignorado y mandado a callar
- Los pescadores del lago (Lucas 5:1-11): esfuerzo que no dio fruto
- Esaú (Génesis 27; Génesis 33): rencor contra el hermano que lo engañó
- Asaf (Salmos 73): indignación ante el éxito de los injustos
- Isaías (Isaías 6:1-8): culpa ante la santidad de dios
- Zaqueo (Lucas 19:1-10): ganas de cambiar con mala fama encima
- Mefi-boset (2 Samuel 4:4; 2 Samuel 9): indignidad y sentirse poca cosa
- Saulo de Tarso (Hechos 9; 1 Timoteo 1): remordimiento por el daño que hizo
- Los apóstoles al volver (Marcos 6:30-32): cansancio después de dar mucho
- El padre del muchacho (Marcos 9:14-29): querer creer y no poder del todo
- Rut (Rut 1:16-17; Rut 2): empezar de cero en un lugar extraño
- Sadrac, Mesac y Abed-nego (Daniel 3): confianza sin saber cómo terminará
- Miriam, la hermana de Moisés (Éxodo 15:20-21): gozo compartido después del miedo
- Simeón (Lucas 2:25-35): esperanza larga y paz cumplida
- Caleb (Números 13-14; Josué 14): entusiasmo que dura toda una vida