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Día 4 de 7

Dormir y comer también es espiritual

1 Reyes 19:3-8

3 Viendo pues el peligro, levantóse y fuése por salvar su vida, y vino a Beer-seba, que es en Judá, y dejó allí su criado.

4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y sentóse debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis padres.

5 Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come.

6 Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse a dormir.

7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta.

8 Levantóse pues, y comió y bebió; y caminó con la fortaleza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb.

Reina-Valera 1909

Para pensarlo

Elías llegó al límite. Huyó, caminó un día por el desierto, se sentó bajo un enebro y le pidió a Dios morir: «Baste ya, oh Jehová, quita mi alma». Si alguna vez has pensado en no seguir viviendo, no esperes: habla hoy con alguien de confianza o con un profesional, o busca una línea de ayuda en tu país. Pedir ayuda también es un paso de fe.

Lo que Dios hizo con Elías es muy concreto. Lo dejó dormir. Luego un ángel lo despertó con pan y agua: «Levántate, come». Y lo dejó dormir otra vez. La segunda vez le explicó el motivo: «porque gran camino te resta».

Antes de cualquier conversación profunda, Dios atendió el cuerpo de Elías. Ese orden dice mucho. A veces el cansancio extremo no se resuelve con más esfuerzo espiritual, sino con sueño, comida y tiempo.

Elías caminó después «con la fortaleza de aquella comida». Hoy tu tarea puede ser tan sencilla y tan seria como esa: comer bien y dormir.

¿Cuándo fue la última vez que dormiste bien y comiste con calma? ¿Qué podrías cambiar hoy?

Una oración

Señor, llego al límite de mis fuerzas. Gracias porque no me reprochas el cansancio. Recibo el pan, el agua y el sueño como cuidado tuyo. Dame las fuerzas de hoy, solo las de hoy. Amén.

Para hoy: Esta noche acuéstate media hora antes de lo habitual y deja el teléfono lejos de la cama.

Día 5: Junto a aguas de reposo

Si lo que lees hoy toca algo que pesa mucho, no tienes que cargarlo a solas. Ver con quién puedo hablar.

OhCalm no reemplaza la atención médica ni psicológica. Buscar una línea de ayuda en tu país.