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Día 7 de 7

No eras el único

1 Reyes 19:15-21

15 Y díjole Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco: y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria;

16 Y a Jehú hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Saphat, de Abelmehula, ungirás para que sea profeta en lugar de ti.

17 Y será, que el que escapare del cuchillo de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare del cuchillo de Jehú, Eliseo lo matará.

18 Y yo haré que queden en Israel siete mil; todas rodillas que no se encorvaron a Baal, y bocas todas que no lo besaron.

19 Y partiéndose él de allí, halló a Eliseo hijo de Saphat, que araba con doce yuntas delante de sí; y él era uno de los doce gañanes. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.

20 Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo?

21 Y volvióse de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y matólos, y con el arado de los bueyes coció la carne de ellos, y dióla al pueblo que comiesen. Después se levantó, y fue tras Elías, y servíale.

Reina-Valera 1909

Para pensarlo

Elías creía que estaba solo. Dios le respondió con dos cosas concretas. La primera, tareas nuevas: volver por su camino y ungir a quienes vendrían después. Su historia no había terminado bajo el enebro.

La segunda, compañía. Dios le dijo que quedaban en Israel siete mil que no se habían doblado ante Baal. Elías no era el único, aunque se sintiera así. Y le dio un compañero: Eliseo, que estaba arando en el campo. Elías le echó encima su manto, y Eliseo dejó los bueyes, hizo una comida para su gente y «fue tras Elías, y servíale».

Esta semana has visto el orden con que Dios cuidó a Elías: descanso, comida, presencia y compañía. No le pidió primero más fe ni más esfuerzo. Lo sostuvo, lo escuchó y no lo dejó solo.

Si hoy te sientes como Elías, quizá tu siguiente paso no sea hacer más, sino dejar que alguien camine contigo.

¿Quién podría ser hoy tu Eliseo, alguien con quien caminar un tramo?

Una oración

Señor, cuando creo que no queda nadie, recuérdame que no es así. Gracias por el descanso, el pan, tu voz suave y las personas que pones a mi lado. Dame compañía para el camino, y hazme compañía para otro. Amén.

Para hoy: Invita hoy a alguien a caminar, a tomar un café o a hablar por teléfono. No para resolver nada, solo para estar.

Si lo que lees hoy toca algo que pesa mucho, no tienes que cargarlo a solas. Ver con quién puedo hablar.

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