Día 3 de 7
Echar la carga
1 Pedro 5:6-10
6 Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo;
7 Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.
8 Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devore:
9 Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.
10 Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca.
Reina-Valera 1909
Para pensarlo
«Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.» Echar no es dejar algo con delicadeza. Es soltar de golpe lo que pesa demasiado, como quien se quita un saco de los hombros. Y el motivo no es que tú seas fuerte, sino que él tiene cuidado de ti.
Pedro escribe a gente que sufría de verdad, y no les pide que lo nieguen. Les recuerda algo que alivia: «las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo». Lo que vives no te deja fuera ni te convierte en una excepción. Otros cargan algo parecido.
Y termina con una promesa con tiempo incluido: «después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca». El texto no esconde que hay un tiempo de dolor. Pero no lo deja como la última palabra.
Hoy puedes nombrar una carga concreta y soltarla delante de Dios. Mañana quizá la vuelvas a levantar. Puedes volver a soltarla.
¿Qué carga concreta podrías soltar hoy delante de Dios, aunque mañana tengas que soltarla otra vez?
Una oración
Señor, hoy suelto delante de ti esta carga que me pesa. No porque yo sea fuerte, sino porque tú tienes cuidado de mí. Si mañana la vuelvo a levantar, enséñame a soltarla otra vez. Amén.
Para hoy: Escribe en un papel la carga que más te pesa. Dóblalo y guárdalo en un cajón: esa es tu oración de hoy.