Versículos por emoción › Gozo y gratitud
Versículos de ánimo
Te sientes con fuerzas para lo que viene.
«Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.»
Salmos 59:16 · Reina-Valera 1909
«Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.»
Isaías 40:31 · Reina-Valera 1909
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»
Filipenses 4:13 · Reina-Valera 1909
«Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fui ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.»
Salmos 28:7 · Reina-Valera 1909
«Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.»
Efesios 6:10 · Reina-Valera 1909
«En el día que clamé, me respondiste; esforzásteme con fortaleza en mi alma.»
Salmos 138:3 · Reina-Valera 1909
«Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos.»
Salmos 84:5 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Nehemías
Nehemías 1-6 · Ánimo y determinación
Lo que le pasó
Al oír que su ciudad estaba en ruinas, él mismo lo cuenta: «sentéme y lloré, y enlutéme por algunos días, y ayuné». Después pidió permiso, consiguió recursos y salió.
Cómo salió
Lloró primero y planificó después. Reconstruyó el muro en 52 días soportando burla constante, con una frase repetida: «Yo hago una grande obra, y no puedo ir».
Llora primero si hace falta. Después escribe el primer paso concreto.
También lo vivió: Josué
Josué 1 · Miedo ante una tarea demasiado grande
Lo que le pasó
Moisés, a quien había servido durante años, había muerto, y ahora le tocaba a él llevar al pueblo al otro lado del Jordán. El encargo llegó sin rodeos: «Mi siervo Moisés es muerto: levántate pues ahora, y pasa este Jordán».
Cómo salió
Dios no le prometió que sería fácil. Le dijo tres veces que se esforzara y le dio la razón para hacerlo: «como yo fui con Moisés, seré contigo; no te dejaré, ni te desampararé». El valor no vino de sentirse capaz, sino de saber que no iba solo.
Escribe la tarea que te asusta y, debajo, «seré contigo». Hoy basta con dar el primer paso.
Invitaciones para hoy
- Elige una tarea que llevas días aplazando y dale veinte minutos hoy, aprovechando estas fuerzas.
- Escríbele a alguien que no está pasando un buen momento y ofrécele un rato. Tu ánimo también puede sostener a otro.
- Apunta qué te dio ánimo hoy. Cuando vuelvan los días sin fuerzas, tendrás a mano esa línea.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con ánimo. Esta alegría no la fabriqué yo; gracias. Que me acuerde de ella en un día difícil, y que pueda compartirla hoy. Amén.