Versículos por emoción › Gozo y gratitud
Versículos para el entusiasmo
Hay algo que te mueve y te ilusiona.
«Servid a Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo.»
Salmos 100:2 · Reina-Valera 1909
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres…»
Colosenses 3:23 · Reina-Valera 1909
«Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.»
Proverbios 16:3 · Reina-Valera 1909
«Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.»
Salmos 90:17 · Reina-Valera 1909
«Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo…»
Filipenses 1:6 · Reina-Valera 1909
«Cantad a Jehová canción nueva; cantad a Jehová, toda la tierra.»
Salmos 96:1 · Reina-Valera 1909
«Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa: levantaréme de mañana.»
Salmos 57:8 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Nehemías
Nehemías 1-6 · Ánimo y determinación
Lo que le pasó
Al oír que su ciudad estaba en ruinas, él mismo lo cuenta: «sentéme y lloré, y enlutéme por algunos días, y ayuné». Después pidió permiso, consiguió recursos y salió.
Cómo salió
Lloró primero y planificó después. Reconstruyó el muro en 52 días soportando burla constante, con una frase repetida: «Yo hago una grande obra, y no puedo ir».
Llora primero si hace falta. Después escribe el primer paso concreto.
También lo vivió: Caleb
Números 13-14; Josué 14 · Entusiasmo que dura toda una vida
Lo que le pasó
Fue uno de los doce enviados a reconocer la tierra. Casi todos volvieron sintiéndose «como langostas» frente a sus habitantes; él dijo: «Subamos luego, y poseámosla; que más podremos que ella».
Cómo salió
Pasó cuarenta y cinco años esperando, en buena parte por el miedo de otros. A los ochenta y cinco seguía pidiendo: «Dame, pues, ahora este monte». Y lo pedía con humildad: «Quizá Jehová será conmigo». Su entusiasmo no era bravuconería: la Biblia repite que «cumplió siguiendo a Jehová».
Pídele hoy a Dios ese monte que te ilusiona, y da el primer paso con humildad.
Invitaciones para hoy
- Cuéntale a alguien de confianza lo que te entusiasma y pídele que ore contigo por ello.
- Reserva hoy un rato en tu agenda solo para eso que te ilusiona, aunque sean quince minutos.
- Escribe por qué te ilusiona esto. Si un día flaquea el ánimo, esa nota te lo recordará.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con entusiasmo. Esta alegría no la fabriqué yo; gracias. Que me acuerde de ella en un día difícil, y que pueda compartirla hoy. Amén.