Versículos por emoción › Paz y calma
Versículos para la calma
El ritmo bajó y puedes respirar.
«En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.»
Salmos 23:2-3 · Reina-Valera 1909
«Vuelve, oh alma mía, a tu reposo; porque Jehová te ha hecho bien.»
Salmos 116:7 · Reina-Valera 1909
«En Dios solamente está acallada mi alma: de él viene mi salud.»
Salmos 62:1 · Reina-Valera 1909
«Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.»
Sofonías 3:17 · Reina-Valera 1909
«Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré.»
Salmos 5:3 · Reina-Valera 1909
«Cuando me acordaré de ti en mi lecho, cuando meditaré de ti en las velas de la noche.»
Salmos 63:6 · Reina-Valera 1909
«Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.»
Salmos 103:2 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: David
Salmos 42; Salmos 34 · Tristeza, angustia y culpa
Lo que le pasó
Escribió muchos salmos escondido en cuevas, perseguido, y también después de sus peores caídas. No maquilló lo que sentía: «Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche».
Cómo salió
Le hablaba a su propia alma en voz alta: «¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera a Dios». Nombraba el dolor, y luego nombraba a Dios. Casi ningún salmo termina donde empezó.
Háblale a tu alma en voz alta: primero lo que sientes, después a quién esperas.
Invitaciones para hoy
- Quédate un minuto más en esta calma antes de volver a lo siguiente. No tienes que aprovecharla para nada.
- Haz algo despacio a propósito: prepara un té, camina, lava una taza. Deja que el cuerpo recuerde este ritmo.
- Escribe en una línea qué te ayudó a llegar a esta calma. Te servirá en un día más agitado.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con calma. No todo está resuelto, y aun así hay quietud dentro. Gracias. Ayúdame a compartir esta paz con quien la necesite. Amén.