Versículos por emoción › Paz y calma
Versículos de confianza en Dios
Estás sosteniéndote en algo más grande que tú.
También si sientes: seguridad.
«En el día que temo, yo en ti confío.»
Salmos 56:3 · Reina-Valera 1909
«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.»
Proverbios 3:5 · Reina-Valera 1909
«El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.»
Salmos 91:1-2 · Reina-Valera 1909
«Los que confían en Jehová son como el monte de Sión, que no deslizará: estará para siempre.»
Salmos 125:1 · Reina-Valera 1909
«A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está a mi diestra no seré conmovido.»
Salmos 16:8 · Reina-Valera 1909
«No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.»
Salmos 121:3-4 · Reina-Valera 1909
«Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.»
Jeremías 17:7-8 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Daniel
Daniel 6 · Miedo enfrentado con rutina
Lo que le pasó
Sabiendo que orar le podía costar la vida, «entróse en su casa, y abiertas las ventanas… hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba… como lo solía hacer antes».
Cómo salió
No inventó nada nuevo bajo presión: sostuvo el hábito que ya tenía. La rutina construida en calma fue lo que lo sostuvo en la crisis.
Vuelve hoy a un hábito pequeño que ya tenías. La rutina sostiene.
También lo vivió: Sadrac, Mesac y Abed-nego
Daniel 3 · Confianza sin saber cómo terminará
Lo que le pasó
Se negaron a postrarse ante la estatua del rey, y el castigo era un horno de fuego ardiendo. Nabucodonosor, lleno de ira, les preguntó: «¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?»
Cómo salió
Respondieron: «nuestro Dios a quien honramos, puede librarnos». Y añadieron: «Y si no…». Su confianza no dependía de cómo acabara. Dentro del horno no estuvieron solos: el rey vio «cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego».
Ora hoy por lo que esperas, y termina diciendo que, aunque no pase, sigues confiando.
Invitaciones para hoy
- Escribe una cosa que hoy dejas en manos de Dios y una que sí te toca hacer. Haz la segunda.
- Cuéntale a alguien qué te está sosteniendo en este tiempo. Decirlo afirma tu confianza y quizá le sirva a esa persona.
- Antes de apagar la luz, repite despacio: «ni se dormirá el que te guarda». Y descansa en eso.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con confianza. No todo está resuelto, y aun así hay quietud dentro. Gracias. Ayúdame a compartir esta paz con quien la necesite. Amén.