Versículos por emoción › Enojo y frustración
Versículos para el resentimiento
Una herida vieja que no termina de cerrar.
«Él sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.»
Salmos 147:3 · Reina-Valera 1909
«Toda amargura, y enojo, e ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia: Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.»
Efesios 4:31-32 · Reina-Valera 1909
«Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.»
Colosenses 3:13 · Reina-Valera 1909
«Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.»
Génesis 50:20 · Reina-Valera 1909
«No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare: sacará el juicio a verdad.»
Isaías 42:3 · Reina-Valera 1909
«El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón; para pregonar a los cautivos libertad, y a los ciegos vista; para poner en libertad a los quebrantados…»
Lucas 4:18 · Reina-Valera 1909
«Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él: Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar: Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, a la casa de Dios andábamos en compañía.»
Salmos 55:12-14 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: José
Génesis 37-50 · Rechazo, abandono y resentimiento
Lo que le pasó
Traicionado por sus hermanos, vendido, calumniado, encarcelado por algo que no hizo y olvidado por quien prometió ayudarlo.
Cómo salió
Siguió haciendo bien su trabajo en cada lugar donde lo pusieron, incluso en la cárcel. Lloró cuando volvió a ver a sus hermanos. Y años después pudo decir: «Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien».
Haz bien una sola cosa pequeña hoy, aunque nadie la vea.
También lo vivió: Esaú
Génesis 27; Génesis 33 · Rencor contra el hermano que lo engañó
Lo que le pasó
Su hermano Jacob lo engañó y le quitó la bendición de su padre. Esaú «clamó con una muy grande y muy amarga exclamación», y desde ese día «aborreció Esaú a Jacob».
Cómo salió
Unos veinte años después, cuando Jacob volvió con miedo, Esaú «corrió a su encuentro, y abrazóle, y echóse sobre su cuello, y le besó; y lloraron». La Biblia no cuenta cómo se le fue el rencor; solo que no tuvo la última palabra. Ni siquiera quiso cobrarse nada: «Harto tengo yo, hermano mío».
Escribe lo que esa persona te quitó. Hoy no tienes que resolverlo; solo dáselo a Dios.
Invitaciones para hoy
- Escribe una carta a quien te hirió con todo lo que te dolió. No la envíes: es para soltar, no para mandar.
- Si puedes, ora una línea por esa persona: «Señor, tú también la ves». No hace falta sentirlo todavía.
- Habla con tu pastor o con alguien sabio sobre esa herida. Hay heridas que cierran mejor acompañadas.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con resentimiento. Tú conoces la razón, y también lo que hay debajo. Ayúdame a no hacer daño ni hacérmelo, y a dejar en tus manos lo que no me toca juzgar. Amén.