Versículos por emoción › Duda y confusión
Versículos para la confusión
No logras ordenar lo que estás pensando.
También si sientes: preguntas sin respuesta.
«Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día.»
Salmos 25:4-5 · Reina-Valera 1909
«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.»
Proverbios 3:5-6 · Reina-Valera 1909
«Respondió Jesús, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas lo entenderás después.»
Juan 13:7 · Reina-Valera 1909
«Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.»
Salmos 38:9 · Reina-Valera 1909
«¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas a ti volvemos nuestros ojos.»
2 Crónicas 20:12 · Reina-Valera 1909
«¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? el que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.»
Isaías 50:10 · Reina-Valera 1909
«Ahora vemos por espejo, en obscuridad; mas entonces veremos cara a cara: ahora conozco en parte; mas entonces conoceré como soy conocido.»
1 Corintios 13:12 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Juan el Bautista
Mateo 11 · Duda y desorientación
Lo que le pasó
El mismo que había anunciado a Jesús, ya preso y sin salida, mandó a preguntarle: «¿Eres tú aquél que había de venir, o esperaremos a otro?».
Cómo salió
Jesús no lo reprendió por dudar. Le mandó evidencia concreta de lo que estaba pasando. Y apenas se fueron los mensajeros, habló de él en público con el elogio más alto que dio a nadie.
Haz la pregunta que no te atreves a hacer. Está permitido.
También lo vivió: Josafat
2 Crónicas 20:1-22 · Pánico ante lo que no se puede controlar
Lo que le pasó
Le avisaron de que un ejército enorme venía contra su pueblo y ya estaba cerca. El texto lo dice sin rodeos: «Entonces él tuvo temor».
Cómo salió
No fingió calma. Reunió a su pueblo y oró en voz alta, confesando lo que sentía: «no sabemos lo que hemos de hacer, mas a ti volvemos nuestros ojos». La respuesta le llegó por medio de otro: «No temáis ni os amedrentéis… porque no es vuestra la guerra, sino de Dios». Al día siguiente salieron cantando.
Si hoy no sabes qué hacer, dilo así: «no sabemos lo que hemos de hacer, mas a ti volvemos nuestros ojos».
Invitaciones para hoy
- Escribe todo lo que te da vueltas, sin ordenarlo. Después subraya solo lo que depende de ti hoy.
- Cuéntale a alguien de confianza lo que te confunde. A veces las ideas se ordenan al decirlas en voz alta.
- Haz cinco respiraciones lentas antes de volver a pensarlo. Una mente cansada lo enreda todo un poco más.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con confusión. No quiero fingir certezas que no tengo. Encuéntrame en medio de las preguntas, como encontraste a Tomás. Amén.