Versículos por emoción › Duda y confusión
Versículos para las dudas de fe
Te cuesta sostener lo que antes creías firme.
También si sientes: sequedad espiritual.
«Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.»
Marcos 9:24 · Reina-Valera 1909
«Luego dice a Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel. Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío! Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.»
Juan 20:27-29 · Reina-Valera 1909
«No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare: sacará el juicio a verdad.»
Isaías 42:3 · Reina-Valera 1909
«Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!»
Salmos 42:1-2 · Reina-Valera 1909
«He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré: Si al norte él obrare, yo no lo veré; al mediodía se esconderá, y no lo veré. Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro.»
Job 23:8-10 · Reina-Valera 1909
«Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado. Mi alma espera a Jehová más que los centinelas a la mañana, más que los vigilantes a la mañana.»
Salmos 130:5-6 · Reina-Valera 1909
«Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le buscare. Bueno es esperar callando en la salud de Jehová.»
Lamentaciones 3:25-26 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Tomás
Juan 20 · Duda
Lo que le pasó
Cuando todos decían haber visto a Jesús resucitado, él respondió: «Si no viere en sus manos la señal de los clavos… no creeré».
Cómo salió
Jesús volvió ocho días después, específicamente por él, y le ofreció sus manos: «no seas incrédulo, sino fiel». La duda no lo dejó fuera del grupo; hizo que Jesús volviera.
Escribe tu duda tal cual. Dudar en voz alta es más honesto que fingir.
También lo vivió: Job
Job 2; Job 16; Job 42 · Dolor que nadie supo entender
Lo que le pasó
Lo perdió todo: hijos, bienes y salud. Sus amigos callaron con él siete días; después solo supieron explicarle por qué le pasaba. Él les dijo: «consoladores molestos sois todos vosotros».
Cómo salió
Job no fingió paz: le reclamó a Dios en voz alta, sin dejar de hablarle. Al final Dios no le dio una explicación, sino su presencia, y Job dijo: «De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven». Y Dios corrigió a los amigos: «no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job».
Pídele a alguien de confianza que te acompañe un rato sin darte consejos.
Invitaciones para hoy
- Hoy no te obligues a sentir nada. Lee un salmo en voz alta, despacio, y deja que sus palabras oren por ti.
- Escríbele a alguien de confianza: «Me está costando creer». Decirlo a una persona le quita peso al secreto.
- Vuelve a algo sencillo que antes te sostenía: un himno, un lugar, una hora. No para sentir algo, solo para estar.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con dudas de fe. No quiero fingir certezas que no tengo. Encuéntrame en medio de las preguntas, como encontraste a Tomás. Amén.