Versículos por emoción › Soledad y rechazo
Versículos para cuando te sientes abandonado
Sientes que alguien que debía estar no está.
También si sientes: echar de menos a alguien.
«Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.»
Salmos 27:10 · Reina-Valera 1909
«Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.»
Hebreos 13:5 · Reina-Valera 1909
«¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti.»
Isaías 49:15 · Reina-Valera 1909
«No os dejaré huérfanos: vendré a vosotros.»
Juan 14:18 · Reina-Valera 1909
«Porque los montes se moverán, y los collados temblarán; mas no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.»
Isaías 54:10 · Reina-Valera 1909
«Cuando me acordaré de ti en mi lecho, cuando meditaré de ti en las velas de la noche. Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré.»
Salmos 63:6-7 · Reina-Valera 1909
«Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado: hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he alzado mi alma.»
Salmos 143:8 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Agar
Génesis 16 · Soledad y sentirse invisible
Lo que le pasó
Esclava, embarazada, maltratada y huyendo sola por el desierto. Nadie la buscó.
Cómo salió
El ángel de Jehová la encontró junto a una fuente y la llamó por su nombre: «Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas?». Ella le puso a Dios un nombre nuevo: «Tú eres el Dios de la vista», el Dios que la había visto. Ser vista fue lo que la sostuvo.
Escribe tu nombre y al lado: «Dios me ve». Léelo dos veces, despacio.
También lo vivió: José
Génesis 37-50 · Rechazo, abandono y resentimiento
Lo que le pasó
Traicionado por sus hermanos, vendido, calumniado, encarcelado por algo que no hizo y olvidado por quien prometió ayudarlo.
Cómo salió
Siguió haciendo bien su trabajo en cada lugar donde lo pusieron, incluso en la cárcel. Lloró cuando volvió a ver a sus hermanos. Y años después pudo decir: «Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien».
Haz bien una sola cosa pequeña hoy, aunque nadie la vea.
Invitaciones para hoy
- Anota una cosa que agradeces de la persona que echas de menos. Guárdala donde puedas volver a leerla.
- Llama o escríbele a alguien que sí está cerca. No hace falta explicar nada: basta con conversar un rato.
- Ponle palabras a la ausencia en una oración corta: «Señor, hoy extraño a…». Dila despacio, sin prisa por terminar.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con la sensación de abandono. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme. Que eso me sostenga hoy, y que no me cierre a quien quiera acompañarme. Amén.
Si hoy pesa mucho, no tienes que cargarlo a solas. Ver con quién puedo hablar.