Versículos por emoción › Soledad y rechazo
Versículos para el rechazo
Te dejaron fuera o te hicieron sentir de más.
«Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.»
Isaías 53:3 · Reina-Valera 1909
«La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo.»
Salmos 118:22 · Reina-Valera 1909
«Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.»
Juan 6:37 · Reina-Valera 1909
«Porque te tomé de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.»
Isaías 41:9 · Reina-Valera 1909
«Jehová se manifestó a mí ya mucho tiempo há, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto te soporté con misericordia.»
Jeremías 31:3 · Reina-Valera 1909
«Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.»
Sofonías 3:17 · Reina-Valera 1909
«¿Pues qué diremos a esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?»
Romanos 8:31 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: José
Génesis 37-50 · Rechazo, abandono y resentimiento
Lo que le pasó
Traicionado por sus hermanos, vendido, calumniado, encarcelado por algo que no hizo y olvidado por quien prometió ayudarlo.
Cómo salió
Siguió haciendo bien su trabajo en cada lugar donde lo pusieron, incluso en la cárcel. Lloró cuando volvió a ver a sus hermanos. Y años después pudo decir: «Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien».
Haz bien una sola cosa pequeña hoy, aunque nadie la vea.
También lo vivió: Lea
Génesis 29:31-35 · Rechazo de quien debía amarla
Lo que le pasó
Su marido amaba a su hermana, y ella lo sabía. Con cada hijo esperaba que eso cambiara: «ahora por tanto me amará mi marido».
Cómo salió
La Biblia dice que Dios vio lo que nadie más veía: «vio Jehová que Lea era aborrecida». Con el cuarto hijo, sin que nada indique que su marido cambiara, Lea dejó de nombrar a sus hijos por él y dijo: «Esta vez alabaré a Jehová».
Hoy no midas tu valor por la respuesta de esa persona. Cuéntaselo a Dios tal como es.
Invitaciones para hoy
- Escribe en un papel lo que te hizo sentir de más. Al lado, una sola línea: «Para Dios no sobro».
- Busca hoy a alguien que te conoce y te quiere bien. Un mensaje o una llamada corta es suficiente.
- Date hoy un gusto sencillo: tu comida favorita, una canción, un paseo. No tienes que ganarte un lugar.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con el dolor del rechazo. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme. Que eso me sostenga hoy, y que no me cierre a quien quiera acompañarme. Amén.
Si hoy pesa mucho, no tienes que cargarlo a solas. Ver con quién puedo hablar.