Versículos por emoción › Soledad y rechazo
Versículos para la soledad
Aunque haya gente cerca, te sientes solo.
También si sientes: aislamiento.
«Mírame, y ten misericordia de mí; porque estoy solo y afligido.»
Salmos 25:16 · Reina-Valera 1909
«Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.»
Deuteronomio 31:6 · Reina-Valera 1909
«He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.»
Juan 16:32 · Reina-Valera 1909
«Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.»
Salmos 139:9-10 · Reina-Valera 1909
«De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida.»
Salmos 42:8 · Reina-Valera 1909
«Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré.»
Salmos 5:3 · Reina-Valera 1909
«El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca a los aprisionados con grillos: mas los rebeldes habitan en sequedad.»
Salmos 68:6 · Reina-Valera 1909
En la Biblia también lo vivió: Elías
1 Reyes 19 · Agotamiento, miedo y ganas de rendirse
Lo que le pasó
Después de la mayor victoria de su vida huyó al desierto por miedo a una amenaza, se sentó bajo un enebro y pidió morirse. Dijo: «Baste ya, oh Jehová, quita mi alma».
Cómo salió
Dios no lo reprendió ni le pidió más fe. Primero lo dejó dormir. Luego le dio de comer, dos veces. Después le habló, no en el terremoto ni en el fuego, sino en un silbo apacible y delicado. Y por último le devolvió un propósito y le dio un compañero, Eliseo. Descanso, comida, presencia y compañía: en ese orden.
Hoy tu tarea es dormir bien y comer algo de verdad. Eso también es espiritual.
También lo vivió: Pablo
2 Corintios 4; 2 Timoteo 4 · Desgaste y sentirse solo
Lo que le pasó
Naufragios, cárcel, azotes y una dolencia que Dios no le quitó aunque la pidió tres veces. En su juicio escribió: «ninguno me ayudó, antes me desampararon todos».
Cómo salió
Añadió enseguida: «Mas el Señor me ayudó, y me esforzó». Y aprendió a leer su debilidad distinto: «Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona».
Nombra una debilidad tuya y hoy no pelees con ella.
Invitaciones para hoy
- Escríbele hoy a alguien con quien hace tiempo no hablas. Basta un «me acordé de ti».
- Sal a caminar diez minutos por un lugar con gente. Estar cerca de otros, aunque sea en silencio, también cuenta.
- Antes de dormir, cuéntale a Dios en voz baja cómo fue tu día, como se lo contarías a un amigo.
Una oración para empezar
Señor, hoy llego con soledad. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme. Que eso me sostenga hoy, y que no me cierre a quien quiera acompañarme. Amén.
Elías: del arroyo al silbo apacible: Siete días con Elías: el arroyo que se seca, la viuda que comparte su harina, el derrumbe bajo el enebro, el pan, el silbo apacible y un compañero.
Si hoy pesa mucho, no tienes que cargarlo a solas. Ver con quién puedo hablar.